22 de May del 2016

Dieta sana

Para transformar cualquier receta de legumbres   de vuestra dieta en una en ensalada de verano, simplemente nos fijaremos en tres detalles:

1. Cantidad de legumbre (mejor pero cocida, así podremos usar un bote de legumbres envasadas y ahorraremos mucho tiempo).

2. Cantidad total de verduras de la receta. Imaginad que sumando todos los ingredientes vegetales tenemos en total 150 g de verduras. Pues bien, en vez de usar 150 g del puerro, pimiento, cebolla y calabacín originales, podremos cambiarlos por 150 g de verduras frescas: lechuga, espárragos, tomate, maíces o incluso fruta, si os gusta en la ensalada :)

3. ¿Hay segundo plato o está incluido en el primero? A veces cuando os ponemos legumbres para comer tenemos un segundo plato (carne, pescado o huevos) o bien, esos alimentos pueden ir incluidos en el guiso de legumbres. Sea como sea, es posible que podamos introducirlo en la ensalada (un huevo duro que en origen estaba dentro del guiso quedaría estupendo en una ensalada) o bien, simplemente podemos tomar el segundo plato tal como estaba indicado en origen :)